La ciudad sumergida
Uruguay 2100 / Montevideo
La refinería de petróleo de Uruguay, el puerto, las playas y la rambla, los barrios más vulnerables, también las zonas ricas, corren riesgo —en 80 años y en un escenario extremo— de ser inundados si no se frenan los efectos del cambio climático, de acuerdo a información pública del Estado uruguayo. Por primera vez, un equipo de científicos y periodistas analizó diferentes bases de datos sobre la línea de inundación y su impacto en la población e infraestructuras relevantes de la costa de Montevideo.

Por Gabriel Farías, Natalie Aubet, Miguel Ángel Dobrich, Nahuel Lamas. Fotos: Matilde Campodónico. Diseño: Antar Kuri.
22 de Noviembre, 2022
El 70% de la población uruguaya vive en la zona costera, una franja equivalente al 3,6% de la superficie total del país. Esta franja está siendo modificada por las consecuencias del cambio climático y la acción del ser humano, con impacto sobre gran parte de la población, su vivienda, infraestructuras críticas, zonas de interés ecológico y algunas de las principales fuentes de recursos económicos del país.
Zona costera. Fuente: Plan Nacional de Adaptación para la Zona Costera Ante la Variabilidad y el Cambio Climático Ministerio de Ambiente.
El gobierno uruguayo sostiene en el Plan Nacional de Adaptación para la Zona Costera Ante la Variabilidad y el Cambio Climático que “el nivel de vulnerabilidad de los recursos costeros es alto, considerando cambios en las precipitaciones, descargas de los afluentes del Río de la Plata, modificación de los patrones de viento y aumento del nivel medio del mar".

En el mundo, el nivel del mar ha aumentado entre 21 y 24 centímetros en promedio desde 1880, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, y crece el doble de rápido hoy que 30 años atrás: pasó de crecer 2.1 milímetros por año entre 1993 y 2002, a 4.4 milímetros por año entre 2013 y 2022, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

En la costa montevideana el nivel del mar creció 11 centímetros desde 1902 a razón de 1,1 milímetro por año— y en la costa de Rocha más de 20 centímetros desde 1955 —a una velocidad de 1,4 milímetro por año— según una investigación sobre las tendencias del nivel del mar en Uruguay del oceanógrafo José Verocai y colaboradores, publicada en la revista científica International Journal of Marine Science. Además, el estudio de referencia nacional realizado en 2019 por el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria para el Ministerio de Ambiente uruguayo estima que el mar en Uruguay subirá entre 42 y 58 centímetros hacia 2100.

Las precipitaciones y los vientos también han aumentado y se proyecta que continuarán creciendo hacia finales del siglo XXI. Las precipitaciones medias anuales aumentaron 10-20% entre 1961 y 2017, de acuerdo al estudio Análisis del clima y escenarios de cambio y variabilidad climática en Uruguay, del Departamento de Ciencias de la Atmósfera del Instituto de Física de la Facultad de Ciencias. La investigación estima que para 2100, las lluvias acumuladas aumentarán 20-30% durante otoño y verano, y habrá mayor cantidad de eventos extremos.

La velocidad de los vientos durante eventos extremos en la costa durante el invierno se intensificaron 10-20%, según el mismo estudio. A 2100, se prevé un incremento de estos eventos en invierno en la zona costera, con velocidades de hasta 200 km por hora en períodos cortos y de 100 en períodos largos.

Pero no todas las modificaciones sobre el ambiente son explicadas por estas variables del cambio climático, cuyos principales responsables están fuera del alcance de la política nacional. “La intervención humana degrada mucho más el ambiente y expone aún más a las poblaciones vulnerables que la variación del mar de 1 milímetro por año", sostiene la doctora en Geología de la Universidad de Buenos Aires, Silvia Marcomini. Marcomini se ha dedicado a la investigación en geología ambiental, en particular de zonas costeras y explicó para este informe que además de tener en cuenta la variabilidad y cambio climático se debe considerar la acción humana y las políticas públicas locales.

Para la investigadora, el cambio climático no puede ser excusa para ocultar políticas públicas desacertadas. “Me preocupa esto porque los tomadores de decisión usan el cambio climático para no hacer otras cosas. Esconden tras el cambio climático las problemáticas ambientales de contaminación y sobreexplotación de recursos que estamos teniendo en estas zonas costeras, como desagües cloacales, basurales, urbanizaciones, megaemprendimientos que no cuidan el equilibrio ambiental de ninguna manera".

Por lo pronto, como consecuencia de la acción humana y el cambio climático, la geografía de Montevideo será distinta a la actual. El análisis de las líneas de inundación del Ministerio de Ambiente muestra, para el escenario de cambio climático más extremo, que la capital de Uruguay perderá para 2100 y ante eventos extremos— aproximadamente el 10% de su superficie. En la actualidad es de 200,7 kilómetros cuadrados.

De acuerdo a este estudio, las inundaciones impactarán sobre la infraestructura de la ciudad, y sobre todo, afectarán de forma desigual a la población montevideana.
El país que tendremos
El cambio climático en Uruguay es inequívoco y evidente. Los estudios más relevantes sobre la evolución del clima en el país son realizados por investigadores del Departamento de Ciencias de la Atmósfera del Instituto de Física de la Facultad de Ciencias. Sus últimas conclusiones fueron divulgadas en 2021, en el informe Análisis del clima y escenarios de cambio y variabilidad climática en Uruguay.


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Impacto de las inundaciones
En cuatro áreas estudiadas en Montevideo, unas 18.000 personas son susceptibles de sufrir los efectos de la subida del nivel del mar, para 2100 y ante eventos extremos.


Más de 7.500 montevideanos residen en lugares que se inundarán completamente.


De esos, un 40% se encuentra en los barrios de nivel socioeconómico bajo y otro 40% en los de nivel socioeconómico alto, en base a los datos censales de 2011.


Unos 2.500 habitan en asentamientos irregulares.
Estas son algunas de las conclusiones obtenidas en esta investigación realizada por un equipo de geólogos, especialistas en procesamiento de datos geográficos y periodistas de datos.

Para conocer la diferencia en el impacto de las inundaciones por las variables de género, edad, acceso a servicios, y brindar herramientas que permitan entender cómo influyen en la desigualdad en la población se estudiaron zonas de niveles socioeconómicos distintos: la zona que abarca Pajas Blancas, Cerro y La Teja, la de La Aguada, Carrasco y Santiago Vázquez.

Se realizó un geoprocesamiento simple donde se cruzó, mediante el uso de Sistemas de Información Geográfica, la base de datos del Censo de población de 2011, del INE, con la línea de inundación publicada por el Ministerio de Ambiente, modelada para el escenario climático más extremo (E10, TR500*).
Representación de las Unidades Geoestadísticas utilizadas por el Instituto Nacional de Estadística y su relación con la superficie de inundación simulada por IH Cantabria (2019).
De esta manera se obtuvo un conjunto de mapas que proyectan la superficie de inundación, los datos de población por edad y género, e infraestructura por segmento censal. De la representación cartográfica surgen dos tipos de afectación: directa, donde toda infraestructura resultaría invadida por el agua; indirecta, donde el agua rodearía parcialmente las estructuras y zonas censales.

La mayor vulnerabilidad social está asociada a los sitios cercanos a arroyos, cañadas y drenajes urbanos.
Arroyo Pantanoso, Cerro y Pajas Blancas
La zona de la cuenca del Arroyo Pantanoso, el Cerro y Pajas Blancas se caracteriza por tener un alto número de asentamientos irregulares y un importante número de población vulnerable que podría verse directamente afectada por la suba del nivel del mar.

La socióloga Laura Marrero, consultora del PNUD referente de género en la Dirección Nacional de Cambio Climático, habló para este informe sobre los aspectos que definen esta vulnerabilidad: “No es lo mismo que impacte una inundación en una casa precaria, construida con material de desecho, que va a destruir posiblemente la vivienda, a que impacte sobre un edificio en la rambla de Pocitos o una casa de buenas condiciones en Carrasco".

Lo mismo sucede en cuanto a la movilidad. “Muchas veces la vivienda no se ve afectada, pero las personas quedan imposibilitadas de transitar en su rutina diaria. Si tu medio de transporte es a pie, en bicicleta o en moto, tendrás una afectación diferente a que si tu movilidad depende de un vehículo de alto porte".

Las condiciones de formalidad del empleo también inciden: “Están en una situación diferente las personas que pueden decidir que un día no van a trabajar, que tienen cargos de jefatura o gerencia, que aquellas que si no van a trabajar, pierden el jornal. Además, si no tienen posibilidades de acceder a la seguridad social, van a perder los días que falten y correrán el riesgo de que no los vuelvan a llamar".
Se estima que solo en el área del Arroyo Pantanoso y Cerro - Pajas Blancas aproximadamente 2.000 personas son susceptibles a daños directos causados por eventos extremos.


De estos, aproximadamente 22% son menores entre 0 a 9 años y 5% adultos en la franja de la tercera edad. Las cifras aumentan casi al doble para ambas franjas etarias cuando se consideran habitantes afectados parcialmente por estos fenómenos.


Otras 2.000 personas se verían afectadas de forma indirecta al quedar sus viviendas rodeadas por agua.
Asentamientos y género
Las cifras indican que para el total de las zonas estudiadas el porcentaje de mujeres viviendo en asentamientos es ligeramente superior al de los hombres: 52% contra 48%.

Pero según explica Marrero, posiblemente también haya un impacto diferencial entre mujeres y hombres en el caso de las poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad. En contextos como estos, “hay una mayor concentración de niños y niñas que en otras zonas, y en general, quienes siguen quedando a cargo del cuidado de niños y niñas son las mujeres. También del cuidado de los adultos mayores que siguen siendo una responsabilidad prácticamente universal de la mujer. Ahí sí por los roles de género asignados se le suma una mayor presión sobre la carga de tiempo sobre las mujeres".

Cerro / La Teja. Desembocadura del arroyo Pantanoso

Linea azul: linea de costa actual
Polígono blanco: superficie inundada
Polígono rojo: asentamiento irregular
Carrasco
Se proyecta que la franja de la costa correspondiente a Carrasco quedará comprometida. La mayor problemática derivada de las inundaciones frecuentes o permanentes en la zona impactará sobre la población del barrio y también en aquellos que suelen ir a estas playas en verano.

Marrero explicó que “si nos quedáramos sin playa en Carrasco, habría una afectación a los que viven frente a la línea de la costa que verán modificado su entorno". Por ejemplo, el hotel Sofitel Casino Carrasco está ubicado en una zona pasible de inundación, también la entrada y salida a Arocena por la rambla, la principal avenida comercial del barrio.

“Y habrá una afectación hacia aquellas personas que utilizan la playa en forma estival", dijo Marrero. La socióloga contó que en el marco del Plan de Adaptación al Cambio Climático de la Zona Costera, se hizo una consulta a informantes calificados del barrio: “nos decían que la gente que vive en Carrasco no utiliza la playa de su barrio. Hay gente que sale a correr o caminar. Pero en temporada estival quienes utilizan la playa son las personas de los barrios periféricos de Montevideo que no pueden veranear en el Este".

Además, se pronostica que hacia 2100 eventos extremos inunden la rambla de Carrasco: una de las principales conexiones terrestres entre Montevideo y Canelones.

Este pronóstico contrasta con la fuerte tendencia de migración de Montevideo hacia la Ciudad de la Costa desde el 2000. Entre 1996 y 2011, la población de esta zona creció un 37,4%. Como resultado, los gobiernos nacional y departamentales mejoraron la infraestructura vial. Durante las décadas de 2000 y 2010 se amplió con doble vía toda la rambla de Canelones hasta El Pinar, que conecta los balnearios de Ciudad de la Costa con la rambla montevideana.

En 2009 se inauguraron además los dos puentes sobre el arroyo Carrasco que comunican las ramblas de Montevideo y Canelones, con una inversión de 100 millones de pesos de la época.

La población del oeste de Montevideo, sobre la desembocadura del Río Santa Lucía, tendrá otros desafíos.

Linea azul: linea de costa actual
Polígono blanco: superficie inundada
Santiago Vázquez
Santiago Vázquez es un poblado de 1.500 habitantes ubicado en el oeste de Montevideo, sobre los bañados del río Santa Lucía, una zona de relevancia medioambiental por su diversidad biológica.

A pesar de que se encuentra en una zona alta, la proyección de inundación del Ministerio de Ambiente establece, en un contexto de que no varíen las condiciones que provocan el cambio climático,que las crecidas del río inundarán las zonas más bajas. Esto dejaría al pueblo aislado.
Este es el mapa de Santiago Vázquez en el límite de Montevideo con el departamento de San José.
El Ministerio de Ambiente proyecta para 2100 y ante eventos extremos que esta zona podría inundarse.
Los números indican la cantidad de personas que viven en cada zona censal.
La cárcel de Santiago Vázquez que tiene una población de más de 3.500 presos está ubicada en la zona aledaña a la zona inundable.
El área azul es la que se inundará según el Ministerio de Ambiente para 2100 ante eventos extremos. Los números indican la cantidad de personas que viven en cada zona censal.
El ascenso del nivel del mar es un fenómeno progresivo ante las proyecciones climáticas actuales donde las acciones de mitigación resultan insuficientes.

“Este fenómeno gradual de avance del nivel del mar debería estar acompañado por procesos de planificación de política pública para ir trasladando a la población, ir generando políticas de vivienda para gente que quedará en situación de inundación o en riesgo de sufrirla y también trasladar los servicios", sostuvo la socióloga del PNUD.

Marrero agregó que además hay que tener en cuenta la percepción de riesgo de la población y su disponibilidad a trasladarse: “Muchas veces sucede que la población no quiere movilizarse por el arraigo que tienen las personas a su lugar".

La cárcel de Santiago Vázquez -que tiene una población de alrededor de 3.500 presos- también está ubicada en la zona cercana al área inundable.
Centros de salud
Si bien la línea de inundación prevista por los estudios del Ministerio de Ambiente no alcanzará a la policlínica de Santiago Vázquez, la población de su área de influencia tendrá dificultades para acceder a ella durante eventos extremos.
Otros 10 centros de salud públicos están ubicados en un radio de 300 metros de zonas que quedarán inundadas.

Representación de los centros de salud afectados por el escenario de inundación simulado. Datos Centro de Salud: https://mapas.mides.gub.uy
Si bien la línea de inundación prevista por los estudios del Ministerio de Ambiente no alcanzará a la policlínica de Santiago Vázquez, la población de su área de influencia tendrá dificultades para acceder a ella durante eventos extremos.

Otros 10 centros de salud públicos están ubicados en un radio de 300 metros de zonas que quedarán inundadas.
Representación de los centros de salud afectados por el escenario de inundación simulado. Datos Centro de Salud: https://mapas.mides.gub.uy
Centros educativos
Parte de la población tampoco podrá acceder al jardín de infantes 256 (donde, según cifras del Monitor Educativo de ANEP, asisten 119 niñas y niños), la escuela 116 (469 niñas y niños) y el centro CAIF (84 niñas y niños de primera infancia) de Santiago Vázquez.
En la otra punta de la ciudad, en Punta Gorda, dos escuelas y un jardín quedarán en zona de inundación: el edificio donde funcionan las escuelas públicas Mahatma Gandhi (222 niños y niñas) y Benito Juárez (226 niños y niñas) y el jardín 282 (140 niños y niñas).
En total hay 43 centros educativos públicos y 11 CAIF que están ubicados en un radio de 300 metros de las futuras zonas inundables.

Fuente datos Centros Educativos: https://intgis.montevideo.gub.uy/
Parte de la población tampoco podrá acceder al jardín de infantes 256 (donde, según cifras del Monitor Educativo de ANEP, asisten 119 niñas y niños), la escuela 116 (469 niñas y niños) y el centro CAIF (84 niñas y niños de primera infancia) de Santiago Vázquez.
En la otra punta de la ciudad, en Punta Gorda, dos escuelas y un jardín quedarán en zona de inundación: el edificio donde funcionan las escuelas públicas Mahatma Gandhi (222 niños y niñas) y Benito Juárez (226 niños y niñas) y el jardín 282 (140 niños y niñas).

En total hay 43 centros educativos públicos y 11 CAIF que están ubicados en un radio de 300 metros de las futuras zonas inundables.
En total hay 43 centros educativos públicos y 11 CAIF que están ubicados en un radio de 300 metros de las futuras zonas inundables.

Fuente datos Centros Educativos: https://intgis.montevideo.gub.uy/
Foto frontal del Jardín de Infantes 256 de Santiago Vázquez. La institución está pintada blanca, es moderna, tiene techo a dos aguas y rampa de acceso. Está rodeada de pasto y árboles, y al frente tiene una calle de adoquines.
Jardín de Infantes 256. Santiago Vázquez. Foto de archivo.
En el mejor escenario, 11.572 escolares podrán ver afectado su centro educativo o las calles de ingreso al mismo. En el escenario más pesimista, la cifra de niños y niñas sube a 17.635, según el Monitor Educativo 2022 de los distintos subsistemas de ANEP.
¿Por qué el escenario más pesimista tiene chances de hacerse realidad?
Los gobiernos de 194 países acordaron, en 2015 en París, tomar medidas urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Con eso procuran que hacia finales de siglo la temperatura media a nivel global no aumente más de 1.5 °C por encima de los niveles preindustriales.

Sin embargo, las medidas tomadas hasta el momento han sido insuficientes. Con las acciones vigentes comprometidas en 2021, se proyecta un incremento de la temperatura de 2.8°C hacia finales de siglo, según el informe sobre la Brecha de Emisiones 2022 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

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Foto de la playa de Montevideo. El Río de la Plata creció y el agua llega hasta la garita de los guardavidas.
Foto: Matilde Campodónico
Infraestructura
Varias de las infraestructuras relevantes de la ciudad y el país están ubicadas en zonas inundables. Muchas de ellas fueron construidas durante los siglos XIX, como el puerto o el sistema de drenaje, y XX, como la rambla y la refinería de petróleo.

En este siglo, los gobiernos han seguido invirtiendo en obras consideradas clave y han permitido y estimulado la construcción de viviendas en zonas en riesgo de inundación, a pesar de que cuentan con información los datos públicos con los que se trabajó en este estudio— sobre el impacto del cambio climático.

Las playas
Las 19 playas del este y oeste de Montevideo se verán comprometidas por fenómenos de inundación y erosión, ocasionados por el cambio climático y las transformaciones en la sedimentación de las playas que impiden la recuperación natural de este ambiente costero.

“No vamos a tener más playas", aseguró la oceanógrafa Mónica Gómez, coordinadora del Plan Nacional de Adaptación para la Zona Costera del Ministerio de Ambiente, durante una presentación pública del Plan de Adaptación al Cambio Climático realizada en agosto. A lo largo de toda la costa uruguaya “se perderán entre 1.500 y 2.000 hectáreas de playas y la mayor erosión la vamos a tener en Rocha".

Una parte esencial de la vida social y económica de la ciudad se da en las playas. A nivel país, el 59% del turismo nacional se desarrolla debido a las playas, según el informe del Plan de Adaptación al Cambio Climático de la Zona Costera.

Marcomini, geóloga de la Universidad de Buenos Aires, explicó que la acción del ser humano tiene tanta o mayor influencia en la desaparición de las playas que la suba del nivel del mar. “Cuando sube el nivel del mar y hay saturación de arena —y supongamos que no es una costa como Montevideo en donde está todo construido— la playa se moverá hacia el continente. No será un problema de playas, sino de retroceso de la costa. No es que no van a tener playa, la van a tener, pero las propiedades que estén en el frente costero probablemente tengan erosión". Pero “si no sube el nivel del mar y siguen sacando arena y forestando, la playa va a seguir retrocediendo", aseguró Marcomini. “Y va a ser peor porque esa playa sí se va a degradar porque no tiene arena para alimentarse. Si potenciamos los dos fenómenos —sube el nivel del mar y encima le sacamos la arena— entonces sí va a desaparecer la playa".

Marcomini remarcó que hay que considerar otros fenómenos además de la subida del nivel del mar: “si le quitamos la alimentación al sistema costero porque le pusimos presas a los ríos, o usamos la arena de los ríos para construir —pasa mucho en Uruguay—, esa arena tendría que ir a la playa y no está llegando. Estamos quitando el 'alimento'. Si sube el nivel del mar además de que no tenemos arena, ahí sí no vamos a tener más playa, pero si sube el nivel del mar y hay arena, se corre la playa para atrás".

La investigadora explicó que en Montevideo “hay playas bien conservadas y otras donde el ambiente ya está bastante degradado. Hay algunas que no son naturales, si bien ustedes las ven parecidas. Las playas están recargadas artificialmente con arena, con lo cual la ecología del sistema y el equilibrio natural cambió. A nivel ecológico no hay mucha diversidad en esos ambientes. El hábitat más natural se limita al sector intermareal y submareal".

Marcomini precisó que “la playa montevideana no debería retroceder si se sigue alimentando, repoblando y sigue llegando arena. Más que estamos hablando de una variación muy pequeña para lo que es el nivel del mar, no es extrema. Si sigue subiendo,seguramente sea una causa más. Se pone un paredón, se acoraza la costa, y la costa sigue estando donde está".

Y concluyó que “la repoblación artificial —recarga de arena— de la playa y las barreras eólicas para la reconstrucción de dunas son obras que están funcionando bien. Hay que seguir conservando y tratar de no construir edificios en el frente costero".

Linea Azul: linea de costa actual
Línea blanca: línea de costa simulada para un escenario climático de inundaciones extremas.
La rambla
Varios tramos de la Rambla sobre el puerto, La Teja, Capurro, Cerro, Carrasco, y en menor proporción tramos de Punta Gorda, Malvín y Pocitos están en zonas inundables. Según las proyecciones y de no tomar acciones, esta arteria principal de transporte comprometería la movilidad de una parte importante de la población.

En los últimos años han habido eventos extremos que hicieron que las olas alcancen la Rambla Sur y rompan parte de la infraestructura. Este fenómeno se da sobre todo cuando llueve y hay sudestada.
Foto de la rambla de Montevideo. En un día nublado, se ve cómo las olas pasan la cota y desbordan hacia la rambla.
Foto: Matilde Campodónico
Las olas llegan a la rambla cuando superan los tres metros de altura. El agua sobrepasa la cota de 3 metros de la rambla porque la base se levantó 11 centímetros, coinciden especialistas.

La Rambla es una avenida de 24 kilómetros que comunica los barrios costeros de la zona centro y este, desde Ciudad Vieja hasta Carrasco y continúa hacia Canelones. Se comenzó a construir en 1923 como respuesta a la necesidad de mejorar el acceso a los barrios más alejados, atender el creciente uso de automóviles, fomentar el turismo y generar espacios abiertos y públicos para el disfrute del tiempo libre de la población. Se inauguró en 1935.
Vista aérea de las playas de Santa Ana y Patricio durante las obras de drenaje y relleno para la construcción de la Rambla Sur.
Año 1930. Centro de Fotografía de Montevideo.
Viviendas
En la zona costera de Uruguay están construidas el 72% de las edificaciones. “La mitad de todo lo que está construido en la costa será afectado hacia finales de siglo XXI", dijo Gómez, coordinadora del Plan Nacional de Adaptación para la Zona Costera, durante una presentación pública del Ministerio. “En cualquiera de los escenarios se comprueba que los mayores daños los sufren los activos residenciales, los cuales representan el 50% de los daños considerando todos los activos construidos".

Como política de Estado, los gobiernos nacionales promueven la construcción de viviendas, muchas de ellas en zonas costeras mediante la exoneración de impuestos.
Por ejemplo, las torres Nostrum Bay, que tiene 26 pisos y 194 apartamentos, y Nostrum Central, una torre próxima a inaugurarse de 13 pisos y 136 apartamentos. Ambas fueron diseñados por los arquitectos Carlos Ott y Carlos Ponce de León.

Los proyectos se enmarcan dentro de la ley de Declaración de interés nacional. Mejoras de las condiciones de acceso a la vivienda de interés social.

Esta clase de proyectos promovidos por el gobierno incrementa la población en barrios que tendrán mayor afectación por el aumento del nivel del mar.
Imagen con posible proyección en 3D en donde se aprecian las nuevas torres edificadas cerca del Río de la Plata.
Imagen Altius Group
En imagen se muestra marcado en rojo el edificio Nostrum Bay a la izquierda, y Nostrum Central a la derecha.
Sistema de drenaje
La capacidad del sistema de drenaje de la ciudad fue superada con frecuencia en varios episodios de lluvias intensas. En 2022 las lluvias provocaron una crecida del arroyo Malvín generando la inundación de las viviendas sobre la calle Concepción del Uruguay por donde se canalizó el antiguo arroyo.

En Malvín las calles se inundaron porque se combinaron dos fenómenos: un evento extremo —la sudestada— con la crecida del Río de la Plata, que no dejaba descargar los drenajes y las microcuencas. Combinado con la abundante lluvia, el arroyo Malvín se desbordó y los pluviales de ese barrio no descargaron. Pero esta situación no responde al cambio climático, sino a la variabilidad climática asociada a las microcuencas.

“Montevideo fue la primera ciudad de América Latina en crear un sistema de agua y saneamiento", sostiene un informe del Banco Interamericano de Desarrollo, BID. “Lo empezaron a construir en 1886, poco después de ciudades como Londres y Nueva York. Con los años, la población se multiplicó y con ello también creció la demanda de agua, pero las tuberías nunca fueron renovadas. Eventualmente, la infraestructura resultó insuficiente."

En 2011, 2014, 2015, 2018, 2020 y 2022 las intensas lluvias inundaron varios puntos de la ciudad, como el barrio de La Aguada, frente a la antigua Estación Central de Ferrocarriles de AFE, Jacinto Vera en el cruce de Bulevar Artigas y Garibaldi, La Comercial, y varias de las zonas más bajas de Bulevar José Batlle y Ordoñez.

En 2011 el gobierno nacional y local comenzaron obras para ampliar la capacidad de la red de drenaje: se construyeron inmensos tanques subterráneos de millones de litros para capturar el exceso de agua, a modo de amortiguadores, y evitar inundar las calles. Los tanques fueron financiados con un préstamo de 25 millones de dólares del BID. Hasta 2022 se habían construido 5 tanques.
¿Cuál es la diferencia entre variabilidad y cambio climático?
La Organización Meteorológica Mundial precisa que el concepto de “Variabilidad del clima" se utiliza para describir una serie de condiciones meteorológicas que, promediadas, definen el “clima" de una región. Los habitantes de la región son conscientes de esa variabilidad y es una situación previsible.

Por el contrario, a veces se produce un fenómeno o una serie de fenómenos nunca antes experimentados. Si ese tipo de fenómenos no se repiten en los próximos 30 años, ese año se considerará retrospectivamente como excepcional. Únicamente una serie persistente de fenómenos poco frecuentes estudiados en el contexto de los parámetros climáticos regionales puede sugerir que se ha producido un cambio climático.

Las Naciones Unidas define como cambio climático “un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables".
La Refinería de La Teja
El Ministerio de Ambiente proyecta que la zona de la Refinería de la Teja se verá afectada por el agua.

Además, el ministro de la cartera, Adrián Peña, declaró que la transformación de la matriz energética hacia la energía eléctrica generada con fuentes renovables para el transporte y la industria permitirá cerrar la planta de la refinería en 2035.

La refinería de Ancap está ubicada en el barrio de La Teja, sobre la costa. Es la única planta de refinación de petróleo de Uruguay. En 1937 comenzó a producir petróleo y derivados. La refinería tiene una capacidad de producción de 50 mil barriles por día.

Puertos
El de Montevideo es el principal puerto comercial de Uruguay. Recientemente se han realizado y resuelto las mayores inversiones de ampliación en su historia.

En octubre de 2022, UPM uno de los principales productores de celulosa de Uruguay— inauguró una terminal portuaria propia allí. Con una inversión de 280 millones de dólares, la obra se complementa con la construcción de un tren que comunicará el puerto con la planta ubicada a 300 kilómetros en el departamento de Durazno. El costo del tren a cargo del Estado uruguayo es de 1.000 millones de dólares.

Otra obra de relevancia comenzará a construirse a partir de marzo de 2023. Se ampliará la playa de contenedores de la Terminal Cuenca del Plata empresa propiedad en un 80% por la belga Katoen Natie y 20% por el Estado uruguayo— con una inversión de 550 millones de dólares, siendo la mayor en la historia del Puerto de Montevideo.

Sin embargo, de acuerdo a las proyecciones del Ministerio de Ambiente, la crecida del Río de la Plata dejaría inutilizada esta inversión.

El puerto deportivo del Buceo y el de Punta Carretas (con fines de atraer turismo de alto poder adquisitivo y con costo de 17 millones de dólares) también se veríán afectados.
La información pública del Ministerio de Ambiente anticipa los efectos del cambio climático en Uruguay si las tendencias actuales en el consumo de combustibles fósiles continúan y permite pensar las medidas adecuadas para prevenir o minimizar el daño que pueda causar en la sociedad. Este reportaje es una herramienta que muestra los potenciales daños si no se desarrollan estrategias de adaptación a todos los niveles de la administración.

En abril de 2022 este organismo presentó públicamente el Plan Nacional de Adaptación de la Zona Costera que contiene 41 medidas concretas de adaptación.

Marrero, integrante de la Dirección de Cambio Climático, destacó que el Ministerio ha realizado un plan de trabajo, pero “con grandes dificultades en el acceso al financiamiento". La especialista destacó que no se trata de un problema exclusivo de Uruguay: “El primer tema de discusión, el más duro y el más contundente de la COP27 fue el financiamiento para la adaptación de los países subdesarrollados".

“En el Ministerio de Ambiente están los instrumentos desarrollados, la hoja de ruta a transitar, el avance con los gobiernos departamentales, la insistencia y la convicción de que hay que acceder a fondos internacionales para poder generar esos mecanismos de infraestructura y los esfuerzos para que eso se viabilice".

Para realizar este informe se utilizaron bases de datos abiertos públicas del Estado uruguayo y se crearon nuevas bases de datos que se ponen a disposición de la ciudadanía en formato abierto para reutilizar.

Este informe especial ganó el Concurso de Datos Climáticos Abiertos organizado por el Ministerio de Ambiente, Agesic, Open Data Charter y el BID.

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